¿Realmente cura la medicina oficial? Mi historia personal

Imagen quirofanoApenas tengo un vago recuerdo de mi primera operación: me veo tumbada en una camilla y mucho movimiento de personas a mi alrededor. Solo tenía dos añitos y me alegro de no recordar mucho más. Han sido mis queridos padres quienes realmente recuerdan aquel doloroso día, un día en el que su pequeña estaba en peligro.

Con pocos meses empecé a sufrir intensos dolores de barriga regularmente, de forma que mis padres me llevaban al médico asiduamente con la esperanza de que me curaran pero sin éxito alguno. En una de las exploraciones médicas, me perforaron mi tripita con el grave peligro de infección que suponía, de forma que automáticamente se inició el proceso para una operación de urgencias que me ha dejado como recuerdo, después de tropecientos años, una cicatriz vertical que abarca buena parte de mi barriga; parece ser que en esos tiempos no solían tener en cuenta las secuelas estéticas. Por suerte, la operación fue bien. Aunque, por supuesto, mis dolores continuaron año tras año ya que los médicos, en realidad, no sabían como curarme.

Cuando tenía unos 10 años, a un médico se le ocurrió que estos dolores podían venir del apéndice, así que, ni corto ni perezoso, me envió de nuevo a la sala de operaciones. De nuevo sin éxito y dejándome, además, un segundo recuerdo en forma de cicatriz en la zona de mi apéndice, acompañando a la primera y solitaria cicatriz.

Este misterioso dolor de barriga desapareció misteriosamente al convertirme en ‘mujercita’.

Podría contar más experiencias, pero prefiero no extenderme más en mi historia.

Mi propia experiencia me ha enseñado mucho y también ha abierto una puerta en mi vida.
Inconscientemente empecé a cuestionarme la validez de la medicina oficial y, a la vez, empecé a conocer otras alternativas de curación. Ha sido un proceso maravilloso al cual he dedicado buena parte de mi vida. He leído cientos de libros, he asistido regularmente a conferencias y he tomado decenas de cursos donde he aprendido muchas formas alternativas de curación: demasiadas para nombrarlos aquí. Aunque recuerdo con especial cariño mi primer curso de Reflexoterapia Podal cuando tenía sólo 18 años, fue el inicio de este apasionante proceso de aprendizaje a nivel profesional y poco después empecé a hacer sesiones a domicilio y he de decir que ¡me encantaba tanto como ahora!.

He aprendido muchísimo durante estos años, pero uno de los aprendizajes más importantes ha sido entender la diferencia de actuación entre la medicina oficial y las terapias alternativas. Mientras la medicina oficial o alopática actúa fundamentalmente atacando el síntoma con fármacos u operaciones con los consecuentes efectos secundarios, las terapias alternativas intentan averiguar la causa para poder tratar de raíz el problema, además de reequilibrar el cuerpo, mente y espíritu potenciando el propio proceso de autocuración. Para saber más, el artículo anterior: “La salud y el sentido de la enfermedad”

Imagínate que a tu coche se le enciende un piloto rojo. Entonces viene tu vecino que dice tener la solución, saca un martillo, da un golpe en el piloto y éste se apaga. ¡Solucionado!-comenta victorioso. Pero ¿¿¿realmente está solucionado??? Nosotros sabemos que era el piloto del aceite y que poniendo aceite se habría apagado la luz. Sin embargo, con la solución dada por este señor, ¡tu coche ahora sí que tiene un verdadero problema mucho más difícil de solucionar!

Por suerte, ya somos adultos y podemos decidir cómo queremos tratar nuestra salud si tenemos un mínimo de conocimiento.

¡Celebrémoslo!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s